Comunicación personal y oratoria // Artículo

Los 30 primeros segundos. El público juzga, por lo que es un buen momento para “enamorar”. Sonreir es atraer, y algo que siempre debemos comunicar de alguna forma es “estoy encantado de estar aquí”, además de generar expectativas y curiosidad.

Manos y parking. Las manos siempre deben estar visibles, por debajo del pecho y por encima de la cintura (a la altura del ombligo). El oyente siempre espera que tus manos se muevan. En este sentido, cuando no movemos las manos o sentimos nervios, podemos utilizar lo que llamamos “parking”, es decir, adoptar una postura estática y cómoda de encaje con las manos.

El trampolín: las primeras palabras de nuestro discurso, debemos ser muy conscientes del contexto para adaptarlo.

El cuerpo “encendido”, hombros y barbilla rectos.

Las palabras débiles. Evitar: un poco, intentaría, lo que sería, de algún modo, etc. Sólo deben usarse para amortiguar el significado de la palabra.

La misión de la mirada es personalizar la comunicación. Ante grandes públicos es conveniente trabajar el “faro“, triangular, especialmente al principio, tratando de captar la atención de todos.

Churchill decía que un buen discurso es el que primero me dice de qué hablará, después me lo cuenta y finalmente me lo recuerda.

Combatir los nervios: 

  • Cansar la zona corporal sobre la que sentimos los nervios.
  • Utilizar técnicas d visualización.
  • Música antes del discurso.

El mapa mental como herramienta para el ponente, que le permite generarse una visión holística del tema a tratar.

Voz, atención en:

  • Trabajo de consciencia corporal: trabajar y prepararse para un cuerpo libre y cómodo, así como evitar bloqueos físicos.
  • Relajación.
  • Respiración diafragmática.
  • Musculación de lengua, labios y mandíbula.
  • Vocalización
  • Ritmo, volumen, acentuación y silencios.
  • Tono y entonación.

Contenido del discurso:

  • Ser consciente de la curva de la atención (principo alta los primeros 20 minutos, descenso durante la mitad del mismo 20 minutos, ascensión al final 20 minutos). A partir de aquí, buscar picos de atención a partir de ejemplos, anécdotas, cambios de formato, búsqueda de feedback, etc.
  • Inicio: presentación, índice, saludo y gracias. Otros recursos: pregunta, historia / cuento personal, anécdota, titular, sentencia provocativa, citas… Nunca empezar con las “fórmulas modestas”: pedir perdón por el idioma o los nervios, o “voy a ser breve”, “me ha tocado hablar de…”, etc.
  • Final: podemos optar por un final que invite a la acción o más reflexivo.

Persuasión / Seducción:

  • Situación –  Argumentación – Propuesta (SAP): esta fórmula consiste en empezar con una plataforma en la que todo el público esté de acuerdo (empezando por la propuesta se pueden encontrar resistencias).
  • Persuasión: proceso lógico que podemos trabajar a partir de buenos argumentos.
  • Seducción: cautivar, atraer, despertar interés… vínculo emocional. En comunicación, las personas seductoras tienen 3 rasgos:
    • Confianza y seguridad.
    • Atención en el otro (“somos 100 pero me lo está contando a mí”).
    • Optimismo.
  • Las comunicaciones que abarcan los 5 sentidos funcionan mejor  (“cierra los ojos, imagínate…”). Partimos de los diferentes modelos de aprendizajes: auditivos (20% de las personas), visuales (30% de las personas), cinestésicos (participación, tacto, vivencia…) (50% de las personas), por lo que comunicaciones que combinen sentidos obtendrán mayores resultados.
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s